lunes, 19 de octubre de 2009

TRABAJO DE CIENTIFICOS CORRENTINOS: Investigan efectos de pesticidas utilizados en cultivos de arroz

Científicos locales están estudiando el comportamiento de los plaguicidas utilizados en el cultivo de arroz. El objetivo de la investigación es determinar cómo se comportan en el medio ambiente. 

Científicos de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) se encuentran estudiando los diferentes pesticidas utilizados en el cultivo de arroz para determinar cómo se comportan en el medio ambiente. Entre las primeras conclusiones, se determinó que el 2-4 D, utilizado para control de malezas de hoja ancha, es de alta persistencia en medios acuosos por lo que se están haciendo análisis complementarios sobre concentración, tiempo de vida media y forma de degradación.
Una de las primeras conclusiones fue que un pesticida
es de alta persistencia en medios acuosos. 
Para entender como se comporta un plaguicida en el medio ambiente se necesita conocer cierta información sobre las propiedades físico - químicas de la molécula y su mecanismo de transporte, así como las características medio ambientales y la geografía del lugar en el que se encuentra.
En base a parámetros físicos - químicos como solubilidad, presión de vapor y otras variables, desde mediados del año pasado en la Unne se iniciaron estudios para determinar efectos de los pesticidas usados en los cultivos de arroz, la segunda producción de mayor importancia en Corrientes.
En total se está trabajando con más de 15 agroquímicos, mediante estudios analíticos, genéticos, cinéticos e histopatológicos, aunque el mayor avance se ha dado con el herbicida 2-4 D.
En primer lugar se buscó definir dónde es posible encontrarlo posterior a su aplicación, ya sea en el suelo o en el agua, para luego investigar sus efectos posibles de afectación del medio ambiente.
Según los primeros estudios, en términos sencillos, el 2-4 D “tiene una baja volatilidad y una alta solubilidad en agua, lo cual indica que el mismo tendrá persistencia en medios acuosos”, explicó el ingeniero Jorge Romero, uno de los responsables de la investigación. Además, expresó que tras haber determinado la solubilidad y volatibilidad del 2-4 D, están previstos análisis de concentración residual del herbicida, su tiempo de vida media y sus componentes de degradación en las fuentes de agua naturales donde se drenan las aguas de anegamiento de los cultivos de arroz.
En tanto, detalló que estudiar la forma de descomposición de este pesticida resulta trascendente para evaluar los posibles impactos en el tiempo por su permanencia en el medio acuático.
Romero señaló que en paralelo al estudio del 2-4 D, en otro proyecto están haciendo un análisis teórico conformacional de este pesticida, pues al tratar el tema a nivel teórico se podrá predecir el efecto de los plaguicidas a nivel de la salud y del medio ambiente.
Como primera etapa en ese estudio teórico, se analizan las propiedades electrónicas, conformacionales y espectroscópicas de cada pesticida o agroquímico utilizado.
En referencia a la decisión de estudiar a los pesticidas del arroz, indicó que cada vez más, el conocimiento de los niveles de plaguicidas presentes en aguas superficiales y subterráneas se ha convertido en un tema de interés social debido a su posible impacto sobre la salud y el medioambiente.

Fuente: Diario El Litoral (Corrientes)

jueves, 15 de octubre de 2009

Agricultores españoles entregan en Bruselas 180.000 firmas contra los OGM

Bruselas, 15 oct (EFE).- Agricultores españoles, suecos y tailandeses entregaron hoy en Bruselas a la comisaria europea de Sanidad, Androulla Vassiliou, una petición firmada por 180.000 ciudadanos contra el arroz genéticamente modificado elaborado por la farmacéutica alemana Bayer.

"Si la Comisión autoriza la importación del arroz de Bayer y otros cultivos modificados, el alimento básico mundial más importante estará en peligro", recalca hoy en un comunicado el responsable de agricultura de Greenpeace, Marco Contiero.

Según la organización ecologista, los cultivos de organismos genéticamente modificados (OGM) son "experimentales, costosos y peligrosos para el medioambiente".

Los agricultores desplazados a Bruselas explicaron a la comisaria los efectos destructivos de la contaminación generada por los OGM y enfatizaron, por el contrario, sus exitosas experiencias gracias a la "agricultura natural".

Es el caso de Eduardo Campayo, un agricultor albaceteño que advierte de que el maíz ecológico "podría desaparecer" por culpa de los transgénicos y alega que su parcela ha sido contaminada por restos de OGM.

Según explica, el polen viaja más de lo que calculan los estudios del Ministerio de Agricultura español y contamina mucho más a menudo de lo estimado.

"El maizal más cercano a mis tierras está a 500 metros y, sin embargo, mi cosecha ha sido contaminada", asegura.

La UE puso fin en 2004 a su moratoria contra la autorización de nuevos transgénicos, pero desde entonces todos los expedientes de OGM son aprobados por Bruselas, tras una tramitación lenta, porque entre los países comunitarios no hay acuerdo sobre esta tecnología.

Greenpeace ha pedido una vez más a la Comisión que proteja "los alimentos y las granjas", mediante el rechazo de la autorización solicitada para varios OGM: el arroz modificado de Bayer, la patata transgénica de Basf y el maíz MON810 de Monsanto.

miércoles, 1 de julio de 2009

EL DOBLE PROBLEMA DE BAYER: Cuando el arroz transgénico se junta con un herbicida tóxico

Nuestro principal alimento básico, el arroz, corre el riesgo de verse contaminado por una variedad transgénica tolerante al herbicida tóxico glufosinato de amonio.

Informe Greenpeace España, Junio 2009

El doble problema de Bayer

El arroz transgénico ha sido desarrollado por Bayer CropScience AG, una subsidiaria del gigante químico alemán Bayer AG. El arroz, conocido técnicamente como LL62, ha sido modificado genéticamente para resistir altas dosis de glufosinato, fumigado sobre el arroz por agricultores para
controlar las malas hierbas. Mientras que las malas hierbas mueren, el arroz sobrevive.
Todo uso del arroz transgénico de Bayer conlleva un aumento en la utilización de este herbicida tóxico, lo cual incrementará la venta del glufosinato de Bayer. Pero aumentará también el riesgo para los agricultores, los consumidores y el medioambiente. El glufosinato se considera tan peligroso para los seres humanos y el medioambiente, que su uso va a ser prohibido en Europa, según la legislación adoptada recientemente por la Unión Europea.
Actualmente, Bayer está intentando que se apruebe legalmente su arroz transgénico en Brasil, Sudáfrica, la Unión Europea, India y las Filipinas. En los Estados Unidos, ya se ha aprobado su uso para la siembra comercial, aunque los agricultores son reacios a sembrarlo, ya que temen, con toda
razón, la pérdida de mercados importantes, debido al riesgo de contaminación accidental. En el pasado, Bayer ha causado daños a la industria global del arroz, estimados en 1.200 millones de dólares, cuando una de sus variedades de arroz transgénico experimental contaminó accidentalmente el suministro global de arroz en el 2006.

Ver informe completo en pdf

martes, 16 de junio de 2009

Cada vez son más los productos prohibidos en todo el mundo por ser nocivos para el medio ambiente y la salud humana

El consumo de hortalizas frescas viene mostrando un incremento en los últimos años debido a sus cualidades benéficas para la salud y la nutrición. Sin embargo, éstas a través de inadecuadas prácticas de producción pueden ser causantes de enfermedades por su contaminación, tanto químicas (insecticidas, fungicidas, etc.) como biológica (bacterias, virus, hongos, parásitos) que normalmente se llaman ETA’s (enfermedades transmitidas por alimentos).
Según el Ing. Agr. Mariano Salerno, de la Gerencia de Calidad y Capacitación; de la Fundación Argeninta, “la contaminación de un producto hortícola puede darse desde el momento que se inicia el cultivo hasta que llega a la mesa del consumidor, siendo en la etapa de producción donde pueden introducirse la mayoría de los peligros”. El especialista señaló que “las prácticas utilizadas en la producción de hortalizas no solo pueden ser causantes de contaminación del producto sino que pueden también afectar negativamente a las personas que trabajan en las explotaciones y al medioambiente”.
Como ejemplo de esto se puede mencionar el uso de agroquímicos, que si no se aplican responsablemente utilizando los equipos de protección, pueden causar intoxicaciones al personal que lo manipula. “El uso irresponsable de agroquímicos también afecta al medio ambiente ya que, por ejemplo, al aplicar dosis mayores a las recomendadas o en condiciones de clima inadecuadas, los químicos pueden pasar al ambiente causando efectos adversos en la flora del entorno y llegando a contaminar cursos de agua”, detalló Salerno.
La falta de control en las aplicaciones de productos químicos en producciones agrícolas y hortifrutícolas es evidente y ha generado perjuicios en la salud de las comunidades donde se desarrollan estas prácticas.

Protección de los más chicos

Inés Celina González es directora de la Escuela de la Familia Agrícola “Santa Lucía” de Corrientes, donde el 28 y 29 de mayo se realizó un curso sobre Buenas Prácticas en Agricultura Familiar junto a la Fundación Argeninta, en el marco de un convenio con la Federación de Institutos Agrotécnicos Privados de la República Argentina (FEDIAP).
“En la escuela trabajamos con una mirada de producción orgánica en todas las propuestas técnicas y el tema de la utilización de agroquímicos es una de los aspectos que más nos preocupan y movilizan”, afirmó. Y explicó que “en esta zona se hace horticultura industrial, sobre todo cultivo de tomate primicia y pimientos para el mercado central, bajo cobertura plástica, con muchísima utilización de agrotóxicos de los permitidos y de los otros también”. Por ello, el tema de buenas prácticas resulta central en la propuesta de esta escuela y se aborda desde diferentes actividades.
“Si bien no está comprobado, deducimos que muchos chicos de las áreas cercanas a los cultivos hortícolas industriales han mostrado un deterioro general en la salud que se manifiesta en diversas dolencias, es una situación difícil de abordar en la escuela porque muchos de los chicos o sus padres trabajan en estos establecimientos”, comentó González.
Este escenario ha provocado que varias instituciones públicas y privadas, preocupadas por la inocuidad y la sostenibilidad de la producción, hayan comenzado a promover conceptos e instrumentar programas sobre Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) Y Buenas Prácticas de manufactura (BPM) para disminuir los riesgos asociados a las producciones hortícolas.
Las BPA pueden definirse como todas aquellas prácticas en la producción primaria tendientes a prevenir la contaminación del producto, reduciendo el impacto sobre el medio ambiente y cuidando la salud y seguridad de los trabajadores. De manera más simple y acorde a lo que define la FAO las BPA no son más que hacer las cosas bien y dar garantía de ello.
Para el mercado exportador, sobre todo con destino a la Unión Europea, se les exige a los productores que cumplan con el protocolo GlobalGap, una iniciativa privada surgida desde el sector supermercadista. “En la Argentina el sector público viene trabajando en los últimos años promoviendo la adopción de BPA. Es así, por ejemplo, que a través de la Secretaría de Agricultura Ganadería, Pesca y Alimentos se está trabajando para que estas normas sean obligatorias a partir del 2010 en las producciones hortícolas de todo el país. Las mismas se incorporarán al Código Alimentario Argentino en forma de 14 principios básicos, según se estableció en el Acta 78 de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL)”, anticipó Salerno.


jueves, 19 de marzo de 2009

Corrientes: Se inaugura el Centro de Acopio de Envases de Agroquímicos y plásticos rurales

El Gobierno de Corrientes, desde el inicio de su gestión, incorporó en su agenda formal todas aquellas cuestiones relacionadas con el ambiente, incentivando la participación de todos los sectores en las acciones encaradas, para asegurar una concreción exitosa. Así, el próximo miércoles tendrá lugar la inauguración del Centro de Acopio de Envases de Agroquímicos, en el marco del Programa de Buenas Prácticas Agrícolas que se ejecuta a través del Mercado de Corrientes, mediante un convenio entre el Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo y el SENASA.

El miércoles próximo, a las 10: 30 quedará inaugurado el Centro de Acopio de Envases de Agroquímicos, que funcionará en la sede de la ERAGIA, en el marco del Programa de Buenas Prácticas Agrícolas que se viene implementando desde hace tres años en el cinturón verde de la capital, a través del Mercado de Corrientes, según un convenio oportunamente firmado entre el Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo y el SENASA.
“Este Centro responde a la necesidad de solucionar el problema de contaminación ambiental que provoca la quema o entierro de los plásticos que se utilizan en las chacras –especialmente del sector hortícola-, sea de envases de químicos o de plásticos en desuso de los invernaderos, mulching, mangueras de riego, entre otros”, explicó el secretario de Producción, Trabajo y Turismo, Pablo Maldonado Vargas.
El Mercado ya viene trabajando en Buenas Prácticas, cuyo programa incluye el uso seguro de los químicos que se utilizan en las chacras, con especial énfasis en la seguridad e inocuidad de los alimentos. Pero existía el problema de los plásticos, cuya práctica habitual es quemarlos o enterrarlos; “dos procedimientos habituales que tienen un alto impacto ambiental ya que la incineración a cielo abierto sin control de las condiciones de quema no puede ser consideradas como una alternativa sustentable de tratamiento de residuos: cuando se queman plásticos se emiten a la atmósfera sustancias muy dañinas que pueden deteriorar la salud (dioxinas) y contaminar el aire. Los efectos sobre el medio ambiente son prolongados y dañan severamente el ecosistema. El entierro de los plásticos afecta el suelo, ya que tardan miles de años en degradarse e incorporarse en la tierra y en muchos casos, los productores los arrojan a los cursos de agua”, se lamentó el funcionario.
Por eso, el Gobierno firmó un convenio con la ERAGIA para posibilitar un predio donde funcione el depósito y al que el productor podrá llevar todos los envases de agroquímicos, evitando que los mismos queden en la explotación, sean quemados o enterrados. Antes de llevar los envases al depósito, el productor debe realizar el triple lavado y rotura de los mismos, poniéndolos en bolsas negras.
Por un convenio realizado con la Cámara Argentina de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes, estos envases de agroquímicos serán retirados del depósito por éste organismo, en el marco del Programa Agro limpio.
“Durante esta gestión nos preocupamos y ocupamos de este problema, teniendo en cuenta que en breve todos los alimentos que se comercialicen deben provenir de chacras certificadas y éste es uno de los requisitos, contemplados en las buenas prácticas agrícolas. Ahora dependerá del compromiso de los productores en adoptarlas; el Estado actúa como facilitador y el sector privado debe asumir su responsabilidad y cumplir con las normas que aseguren la sanidad e inocuidad de los alimentos; caso contrario, en breve no podrá vender sus productos”, sentenció Maldonado Vargas.

Fuente: Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo de Corrientes