Mostrando entradas con la etiqueta Córdoba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Córdoba. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de agosto de 2010

Encuentro de pueblos fumigados: MEDICOS Y CIENTIFICOS DEBATIRAN LOS EFECTOS DE LOS AGROTOXICOS

La Facultad de Ciencias Médicas de Córdoba es sede del primer encuentro de especialistas en las consecuencias sanitarias de los agroquímicos. Participarán médicos e investigadores de todo el país. Y conformarán una red para enfrentar el problema.

Por Darío Aranda

Madres de la ciudad de Ituzaingó, en Córdoba, pioneras en la denuncia
por los agroquímicos. Imagen: Daniel Jayo.

Primero fueron los vecinos y luego las organizaciones sociales. Ambos denunciaron los perjuicios de los agroquímicos. Más tarde tomaron nota los médicos de pueblos, que reconocieron el incremento de problemas respiratorios, casos de cáncer y malformaciones. Y poco después fueron los científicos (pocos), quienes alertaron sobre experimentos que daban cuenta de efectos negativos en ambiente y animales. Hoy es el turno de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la más antigua del país, que reúne durante dos días a profesionales de la salud que cotidianamente atienden a vecinos afectados por fumigaciones, científicos que dan cuenta de los efectos sanitarios de los agroquímicos y profesionales de todo el país que darán testimonio sobre la correlación entre el modelo agropecuario actual y sus efectos ambientales y sanitarios. Se presentarán investigaciones sobre el glifosato (pilar del cultivo de soja), pero también se analizará el peligro de otros herbicidas e insecticidas.

“Barrio Ituzaingó (Córdoba), San Jorge (Santa Fe) y La Leonesa (Chaco) son sólo algunos de los lugares donde el aumento de casos de cáncer, malformaciones, trastornos endocrinos y reproductivos se vienen detectando desde que las fumigaciones se volvieron algo sistemático. Esta situación no ha sido aún abordada por el ámbito universitario”, señala la invitación del Primer Encuentro de Médicos de Pueblos Fumigados, que se desarrolla hoy y mañana en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Córdoba.

El encuentro se organiza en cuatro temas. “Agroquímicos y salud”, “Agroquímicos y cáncer”, “Sistema de producción agraria y sus alternativas” y “Malformaciones congénitas y plaguicidas”. Se expondrán investigaciones epidemiológicas, relevamiento de casos y estudios de la Universidad Nacional de Río Cuarto que prueban toxicidad del agroquímico glifosato en animales y células humanas, demostrado mediante técnicas distintas.

El coordinador del encuentro y docente de la Facultad de Ciencias Médicas, Medardo Avila Vázquez, adelantó que se analizará información científica reciente que “mediante revisiones sistemáticas de medicina basadas en la evidencia demuestra que ya existe una cantidad importante de trabajos científicos que muestran que el vínculo entre agrotóxicos y malformaciones es muy fuerte”.

En diciembre de 2009 la Justicia de Santa Fe dictó un fallo inédito al dejar firme una sentencia que prohíbe las fumigaciones con glifosato en cercanías de zonas urbanas de la ciudad de San Jorge. Ordenó que el gobierno provincial y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) demuestren, en el lapso de seis meses desde la notificación, que los agroquímicos no son perjudiciales para la salud (el plazo vence en un mes). De esa manera, por primera vez, se invirtió la carga de la prueba: era una regla que los intoxicados tenían que demostrar las afecciones en la salud, pero ahora serán los impulsores del modelo de agronegocios quienes tendrán que demostrar la inocuidad de los químicos. Los jueces también marcaron jurisprudencia al invocar el principio precautorio: ante la posibilidad de perjuicio ambiental es necesario tomar medidas protectoras.

El fallo, de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial (Sala II), resaltó la importancia de revalorizar los testimonios de los afectados –muchas veces minimizados por los jueces–, destaca la importancia de los médicos de pueblos (testigos cotidianos en la atención de intoxicados) y cita trabajos científicos que alertan sobre los efectos del glifosato.

El “caso San Jorge”, como se lo conoce, estará presente en las dos jornadas de debate. Al igual que lo sucedido en la localidad chaqueña de La Leonesa, donde la Comisión de Investigación de Contaminantes del Agua –espacio oficial creado por el actual gobierno provincial– confirmó que en la última década los casos de cáncer en niños se triplicaron y las malformaciones en recién nacidos aumentaron 400 por ciento.

Del encuentro participarán el científico de la UBA y del Conicet Andrés Carrasco (que, como ya informó este diario, acaba de publicar en una revista científica su trabajo sobre el efecto de glifosato en embriones anfibios), el jefe del Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Raúl Horacio Lucero; el pediatra y neonatólogo de Malabrigo (Santa Fe), Rodolfo Páramo, y el jefe de Pediatría del Hospital de Posadas, Hugo Gómez Demaio, entre otros. Páramo y Demaio tienen amplia experiencia en la atención de niños con malformaciones, siempre provenientes de zonas con masivo uso de agroquímicos.

Es la primera vez que una universidad nacional convoca a especialistas en agroquímicos y aborda la problemática desde un enfoque médico y científico, un tema tabú dentro del ámbito académico del país. La Facultad de Ciencias Médicas avala formalmente las actividades, es coorganizado por dos cátedras (Medicina I y Determinantes sociales de la salud, de Pediatría). También cuenta con el apoyo de la Asociación de Docentes e Investigadores Universitarios de Córdoba (Adiuc), el gremio Luz y Fuerza, CTA local y el Laboratorio de Hemoderivados de la UNC.

“Informes epidemiológicos y artículos científicos reflejan la realidad sanitaria de las poblaciones rurales donde existen cultivos transgénicos. Este Primer Encuentro de Médicos busca comenzar a elaborar un diagnóstico para encontrar una explicación a lo que sucede, proteger a la población y acompañar a los equipos de salud”, explicó Avila Vázquez y recordó que los médicos tienen “la obligación de defender el derecho a la salud de los pueblos y reclamar las medidas de protección que sean necesarias”.

Entre los objetivos del encuentro figura la creación de una red para la investigación de los efectos sanitarios de agroquímicos y resaltar la necesidad de implementar el principio precautorio legislado por ley: cuando haya peligro de daño grave o irreversible, y aunque no exista total certeza científica, deberán tomarse medidas que protejan el ambiente y la salud de la población. Ejemplo de ese principio son los casos del Barrio Ituzaingó (Córdoba), San Jorge (Santa Fe) y La Leonesa (Chaco), los tres primeros de una posible larga lista.

Fuente: Diario Página 12

sábado, 31 de enero de 2009

PUEBLOS FUMIGADOS: Informe sobre la problemática del uso de plaguicidas en las principales provincias sojeras de la Argentina

GRUPO DE REFLEXIÓN RURAL

Este trabajo se ha realizado gracias a la colaboración de las poblaciones del interior de la Argentina.
Coordinación, recopilación y entrevistas periodísticas: María Inés Aiuto
Corrección:Clara Peña
Grupo de Reflexión Rural
contacto@grr.org.ar
www.grr.org.ar
Enero 2009

1. Introducción
Por Jorge Eduardo Rulli*

Este trabajo breve pero significativo, expresa la campaña “Paren de Fumigar” que está desarrollando el Grupo de Reflexión Rural desde principios del año 2006 y donde se han sumado otras organizaciones sociales y ambientales, tales como el CEPRONAT (Centro de Protección a la Naturaleza) de la ciudad de Santa Fe, y varias otras de las Provincias de Buenos Aires, de Córdoba y de Entre Ríos. Todo ello puede conocerse a través de la página http://www.grr.org.ar/campanapdf. El proyecto “Paren de Fumigar”, nació como gesto solidario a partir de conocer y de comenzar a respaldar, a partir del año 2005, a las de Madres de Ituzaingó Anexo, un grupo de mujeres que habitan un barrio periférico de la provincia de Córdoba, zona urbana gravemente afectado por el uso indiscriminado de agrotóxicos y donde existen más de 200 casos de cáncer, en una población de no más de 5.000 habitantes.
Este trabajo se sustenta en los informes suministrados por los pobladores de algunas de las muchísimas localidades afectadas y en ellos se exponen problemas concretos de cada lugar originados directa o indirectamente por la acción de los plaguicidas. No es casual que la mayoría de las denuncias sean de las provincias de Córdoba y de Santa Fe. Estas son las principales áreas productoras de soja transgénica, cultivo que ha provocado un aumento exponencial en el uso masivo de agrotóxicos.
Los testimonios de los pueblos afectados evidencian la poca información y conciencia de los productores y las instituciones gubernamentales en los problemas generados por la apuesta a un cultivo “rentable” y hegemónico en la agricultura argentina, en desmedro de la protección del medio ambiente y de la salud humana. En la actualidad, la Argentina posee más de 18 millones de hectáreas sembradas con soja transgénica y consume entre 180 y 200 millones de litros de glifosato por año, más precisamente Roundup, la marca comercial que comprende la mezcla del glifosato con el POEA, herbicida que es componente insustituible del paquete tecnológico de esta agricultura industrial, que incluye la siembra directa y las semillas RR, Roundup Ready, y que ha devenido en el patrón agroquímico de uso más generalizado en todo el territorio.

*Jorge Eduardo Rulli es coordinador de la “Campaña Paren de Fumigar” que se lleva a cabo en las principales provincias sojeras desde hace cuatro años y que ahora presenta este informe a la opinión pública. Militante político desde muy joven, fue luego de 1955 uno de los fundadores de la Juventud Peronista. Pasó más de diez años en la cárcel y fue torturado en más de una oportunidad hasta la agonía. Hoy es un pensador prolífico y multifacético que acostumbra vincular los imaginarios revolucionarios del pasado con los nuevos desafíos globales. A mediados de los años 90 participó en la fundación del Grupo de Reflexión Rural que ha llevado desde entonces el peso de las denuncias contra el modelo biotecnológico de producción de commodities. Actualmente, conduce en Radio Nacional AM 870 “Horizonte Sur” - http://horizontesur.com.ar/radio/ - un programa radiofónico que combina el pensamiento nacional con las luchas antiglobales. Habita con su familia en Marcos Paz, en una minúscula granja en que lleva a cabo sistemas permaculturales de autoconsumo y prácticas neocampesinas de agricultura ecológica.

Trabajo completo en pdf

viernes, 31 de marzo de 2006

Preocupación en Ituzaingó por el nuevo estudio

Redacción l LA VOZ On Line

Los vecinos de barrio Ituzaingó Anexo mostraron hoy su preocupación por los resultados del estudio que realizó la Municipalidad de Córdoba en 30 niños, a 23 de los cuales se les detectó en sangre restos de un plaguicida prohibido, con niveles por encima de los valores de referencia.

Sofía Gatica, una de las representantes del sector, dijo que el temor de los habitantes de esa barriada de la periferia sur pasa porque el producto encontrado sería “posiblemente cancerígeno”.

“A los niños les van a hacer un seguimiento, pero mientras tanto seguimos expuestos porque las fumigaciones en los campos siguen”, dijo la mujer, quien reclamó una “decisión política” de las autoridades para que determinen de una vez por todas qué hacer con el barrio.

“La Provincia no se quiere hacer cargo, la Municipalidad poco puede hacer, porque ellos dicen que dependen de la Provincia, porque es así, y todo es así”, se quejó Gatica, en diálogo con radio LV2.

En agosto de 2005, la Municipalidad de Córdoba comenzó un estudio de “biomarcadores de exposición” en los niños de Ituzaingó, barrio donde ya se han detectado más de 100 casos de cáncer en los últimos años.

De los 30 chicos de 4 a 14 años a quienes se les tomaron muestras, 23 presentaron en sangre niveles por encima de referencia de “alfa hexaclorociclohexano”, un peligroso contaminante cuya fabricación o uso está prohibido en Argentina.

Esta sustancia, utilizada como plaguicida en algunos cultivos, está prohibida en el país por la ley 22.289, sancionada en 1980. Está catalogada como “probablemente cancerígena” según el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (Iarc, por sus siglas en inglés). Estados Unidos prohibió su producción en 1976.

NOTA RELACIONADA: Ituzaingó (Córdoba): plaguicidas en sangre de 23 niños

Ituzaingó (Córdoba): plaguicidas en sangre de 23 niños

En agosto de 2005, la Municipalidad de Córdoba comenzó un estudio de “biomarcadores de exposición” en los niños de Ituzaingó Anexo, el barrio del sur de la ciudad de Córdoba en el que se detectaron más de 100 casos de cáncer en los últimos años.

De los 30 chicos de 4 a 14 años a quienes se les tomaron muestras, 23 presentaron en sangre niveles por encima de referencia de alfa hexaclorociclohexano, un peligroso contaminante cuya fabricación o uso está prohibido en Argentina.

Esta sustancia, utilizada como plaguicida en algunos cultivos, está prohibida en el país por la ley 22.289, sancionada en 1980. Está catalogada como “probablemente cancerígena” según el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (Iarc, por sus siglas en inglés). Estados Unidos prohibió su producción en 1976.

Los niños no presentarían síntomas relacionados con estas enfermedades y es difícil saber si esta sustancia ingresó por ingestión o por piel, si se trata de la consecuencia de factores antiguos o si aún existe el riesgo de que los campos lindantes sigan usando este pesticida.

En el resto de los análisis realizados no se encontró la presencia de otras sustancias peligrosas: ni PCB en sangre, ni arsénico en el pelo, ni cromo en orina ni cantidades relevantes de otros plaguicidas analizados.

Sí hubo algunos casos en los que se halló plomo, aunque por debajo de los valores aceptables de referencia. En este caso, si bien no hay evidencias científicas, algunos plantean que no debería existir ninguna concentración de este metal en el cuerpo humano.

Por otra parte, algunas madres del sector se quejaron porque, aseguran, por la madrugada o los fines de semana continúan las fumigaciones aéreas prohibidas en los campos cercanos.

¿Y ahora?

Las conclusiones del estudio encarado por la Municipalidad dejan algunas conclusiones para encarar el futuro del barrio:

Sin cóctel. Reconoce que no existiría un “cóctel” de contaminantes como se pensaba, sino que los tóxicos encontrados tienen que ver con los plaguicidas.

Exposición. La presencia de contaminantes indica exposición previa.

Dudas. Los exámenes no indican los niveles a los que se expusieron los niños o si sufrirán efectos adversos (que una sustancia sea considerada “probable cancerígena” no significa que esté comprobado que produzca esa enfermedad).

Larga historia

Los problemas en Ituzaingó Anexo comenzaron hace casi cuatro años, cuando un grupo de madres detectó una gran cantidad de casos de cáncer en el sector.

A partir de entonces, comenzó una lucha popular que en varias ocasiones enfrentó a la gente con las autoridades, pero que fue fundamental para mejorar las condiciones del barrio y eliminar algunos de los supuestos factores que, se creía, podían incidir en la salud de los vecinos. Por ejemplo, el agua en mal estado, los plaguicidas, el PCB de los transformadores o los deshechos de las fábricas cercanas.

El estudio de la Municipalidad de Córdoba logra acotar esos factores a los plaguicidas y traza un nuevo horizonte: “Implementaremos un seguimiento epidemiológico para controlar y seguir los casos de estos niños. Se les ofrecerá una consulta clínica cada tres meses y estudios semestrales y anuales de contaminantes en su organismo”, dijo ayer Mario Salinas, director de Atención a la Salud del municipio y uno de los responsables de la muestra.

“Nuestro compromiso con el barrio continuará –señaló el funcionario–, pero llegó la hora de implementar políticas conjuntas con la Nación y la Provincia, crear una base de datos común o repensar el control ambiental en los campos”, agregó.

Salinas destacó que es la primera vez que en Córdoba se realiza un estudio de estas características, con el que se “empieza a visualizar una problemática ambiental que implicará medidas relacionadas, por ejemplo, con el saneamiento de las viviendas o de los tanques de agua”.

El médico afirmó que al no existir estudios de referencia, es difícil saber si los niveles de plaguicidas en niños de Ituzaingó Anexo son muy distintos a los de otras zonas de la provincia.