martes, 16 de junio de 2009

Cada vez son más los productos prohibidos en todo el mundo por ser nocivos para el medio ambiente y la salud humana

El consumo de hortalizas frescas viene mostrando un incremento en los últimos años debido a sus cualidades benéficas para la salud y la nutrición. Sin embargo, éstas a través de inadecuadas prácticas de producción pueden ser causantes de enfermedades por su contaminación, tanto químicas (insecticidas, fungicidas, etc.) como biológica (bacterias, virus, hongos, parásitos) que normalmente se llaman ETA’s (enfermedades transmitidas por alimentos).
Según el Ing. Agr. Mariano Salerno, de la Gerencia de Calidad y Capacitación; de la Fundación Argeninta, “la contaminación de un producto hortícola puede darse desde el momento que se inicia el cultivo hasta que llega a la mesa del consumidor, siendo en la etapa de producción donde pueden introducirse la mayoría de los peligros”. El especialista señaló que “las prácticas utilizadas en la producción de hortalizas no solo pueden ser causantes de contaminación del producto sino que pueden también afectar negativamente a las personas que trabajan en las explotaciones y al medioambiente”.
Como ejemplo de esto se puede mencionar el uso de agroquímicos, que si no se aplican responsablemente utilizando los equipos de protección, pueden causar intoxicaciones al personal que lo manipula. “El uso irresponsable de agroquímicos también afecta al medio ambiente ya que, por ejemplo, al aplicar dosis mayores a las recomendadas o en condiciones de clima inadecuadas, los químicos pueden pasar al ambiente causando efectos adversos en la flora del entorno y llegando a contaminar cursos de agua”, detalló Salerno.
La falta de control en las aplicaciones de productos químicos en producciones agrícolas y hortifrutícolas es evidente y ha generado perjuicios en la salud de las comunidades donde se desarrollan estas prácticas.

Protección de los más chicos

Inés Celina González es directora de la Escuela de la Familia Agrícola “Santa Lucía” de Corrientes, donde el 28 y 29 de mayo se realizó un curso sobre Buenas Prácticas en Agricultura Familiar junto a la Fundación Argeninta, en el marco de un convenio con la Federación de Institutos Agrotécnicos Privados de la República Argentina (FEDIAP).
“En la escuela trabajamos con una mirada de producción orgánica en todas las propuestas técnicas y el tema de la utilización de agroquímicos es una de los aspectos que más nos preocupan y movilizan”, afirmó. Y explicó que “en esta zona se hace horticultura industrial, sobre todo cultivo de tomate primicia y pimientos para el mercado central, bajo cobertura plástica, con muchísima utilización de agrotóxicos de los permitidos y de los otros también”. Por ello, el tema de buenas prácticas resulta central en la propuesta de esta escuela y se aborda desde diferentes actividades.
“Si bien no está comprobado, deducimos que muchos chicos de las áreas cercanas a los cultivos hortícolas industriales han mostrado un deterioro general en la salud que se manifiesta en diversas dolencias, es una situación difícil de abordar en la escuela porque muchos de los chicos o sus padres trabajan en estos establecimientos”, comentó González.
Este escenario ha provocado que varias instituciones públicas y privadas, preocupadas por la inocuidad y la sostenibilidad de la producción, hayan comenzado a promover conceptos e instrumentar programas sobre Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) Y Buenas Prácticas de manufactura (BPM) para disminuir los riesgos asociados a las producciones hortícolas.
Las BPA pueden definirse como todas aquellas prácticas en la producción primaria tendientes a prevenir la contaminación del producto, reduciendo el impacto sobre el medio ambiente y cuidando la salud y seguridad de los trabajadores. De manera más simple y acorde a lo que define la FAO las BPA no son más que hacer las cosas bien y dar garantía de ello.
Para el mercado exportador, sobre todo con destino a la Unión Europea, se les exige a los productores que cumplan con el protocolo GlobalGap, una iniciativa privada surgida desde el sector supermercadista. “En la Argentina el sector público viene trabajando en los últimos años promoviendo la adopción de BPA. Es así, por ejemplo, que a través de la Secretaría de Agricultura Ganadería, Pesca y Alimentos se está trabajando para que estas normas sean obligatorias a partir del 2010 en las producciones hortícolas de todo el país. Las mismas se incorporarán al Código Alimentario Argentino en forma de 14 principios básicos, según se estableció en el Acta 78 de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL)”, anticipó Salerno.


jueves, 19 de marzo de 2009

Corrientes: Se inaugura el Centro de Acopio de Envases de Agroquímicos y plásticos rurales

El Gobierno de Corrientes, desde el inicio de su gestión, incorporó en su agenda formal todas aquellas cuestiones relacionadas con el ambiente, incentivando la participación de todos los sectores en las acciones encaradas, para asegurar una concreción exitosa. Así, el próximo miércoles tendrá lugar la inauguración del Centro de Acopio de Envases de Agroquímicos, en el marco del Programa de Buenas Prácticas Agrícolas que se ejecuta a través del Mercado de Corrientes, mediante un convenio entre el Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo y el SENASA.

El miércoles próximo, a las 10: 30 quedará inaugurado el Centro de Acopio de Envases de Agroquímicos, que funcionará en la sede de la ERAGIA, en el marco del Programa de Buenas Prácticas Agrícolas que se viene implementando desde hace tres años en el cinturón verde de la capital, a través del Mercado de Corrientes, según un convenio oportunamente firmado entre el Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo y el SENASA.
“Este Centro responde a la necesidad de solucionar el problema de contaminación ambiental que provoca la quema o entierro de los plásticos que se utilizan en las chacras –especialmente del sector hortícola-, sea de envases de químicos o de plásticos en desuso de los invernaderos, mulching, mangueras de riego, entre otros”, explicó el secretario de Producción, Trabajo y Turismo, Pablo Maldonado Vargas.
El Mercado ya viene trabajando en Buenas Prácticas, cuyo programa incluye el uso seguro de los químicos que se utilizan en las chacras, con especial énfasis en la seguridad e inocuidad de los alimentos. Pero existía el problema de los plásticos, cuya práctica habitual es quemarlos o enterrarlos; “dos procedimientos habituales que tienen un alto impacto ambiental ya que la incineración a cielo abierto sin control de las condiciones de quema no puede ser consideradas como una alternativa sustentable de tratamiento de residuos: cuando se queman plásticos se emiten a la atmósfera sustancias muy dañinas que pueden deteriorar la salud (dioxinas) y contaminar el aire. Los efectos sobre el medio ambiente son prolongados y dañan severamente el ecosistema. El entierro de los plásticos afecta el suelo, ya que tardan miles de años en degradarse e incorporarse en la tierra y en muchos casos, los productores los arrojan a los cursos de agua”, se lamentó el funcionario.
Por eso, el Gobierno firmó un convenio con la ERAGIA para posibilitar un predio donde funcione el depósito y al que el productor podrá llevar todos los envases de agroquímicos, evitando que los mismos queden en la explotación, sean quemados o enterrados. Antes de llevar los envases al depósito, el productor debe realizar el triple lavado y rotura de los mismos, poniéndolos en bolsas negras.
Por un convenio realizado con la Cámara Argentina de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes, estos envases de agroquímicos serán retirados del depósito por éste organismo, en el marco del Programa Agro limpio.
“Durante esta gestión nos preocupamos y ocupamos de este problema, teniendo en cuenta que en breve todos los alimentos que se comercialicen deben provenir de chacras certificadas y éste es uno de los requisitos, contemplados en las buenas prácticas agrícolas. Ahora dependerá del compromiso de los productores en adoptarlas; el Estado actúa como facilitador y el sector privado debe asumir su responsabilidad y cumplir con las normas que aseguren la sanidad e inocuidad de los alimentos; caso contrario, en breve no podrá vender sus productos”, sentenció Maldonado Vargas.

Fuente: Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo de Corrientes

jueves, 26 de febrero de 2009

Argentina: las consecuencias de la depredación capitalista en el agro se profundizan en Formosa

 A principios de febrero de 2003 se produjo el mayor desastre ecológico que se recuerde en la provincia de Formosa. En esos días, las fumigaciones con agroquímicos en plantaciones de soja transgénica contaminaron a las chacras colindantes de los productores familiares de la colonia Loma Senés, ubicada en las cercanías de la ciudad de Pirané.

Como consecuencia de la exposición a estos productos, gran parte de los cultivos de los campesinos y sus animales de granja fueron dañados y se registraron diversos problemas de salud entre los propios pobladores.

En la misma época, episodios similares de contaminación fueron denunciados en otras zonas de la provincia: en las colonias rurales adyacentes a las localidades de Villa General Belgrano, El Colorado y Villa Dos Trece. De todas maneras, los daños más graves se registraron en Loma Senés.

La organización y la lucha de los campesinos afectados, que contamos con la ayuda de numerosas organizaciones sociales y políticas, lograron en aquel momento que la empresa responsable de la explotación sojera en la colonia detenga las fumigaciones. En este momento, a seis años de aquel febrero negro, la lucha continúa en el ámbito judicial. En efecto, hasta el momento las empresas Agricultores de Anta y Proyecto Agrícola de Formosa no han resarcido económicamente a las principales familias campesinas afectadas. Tampoco se ha llevado a cabo el estudio de efectos ambientales ordenado por la justicia. El próximo 3 de marzo se realizará una audiencia en el Juzgado Nº 7 de la ciudad de El Colorado, oportunidad en la cual seguiremos demandando a estas empresas sojeras.

Pero cuando aún seguimos litigando por los acontecimientos de hace seis años, nuevamente las fumigaciones de los sojeros atacan nuestras condiciones de vida y nuestra propia salud. En la colonia aborigen (Qom) “La Primavera” (en las cercanías de la localidad de Laguna Blanca) se han registrado en los últimos días casos con indicios de envenenamiento en niños y ancianos, además de la disminución de los cultivos de consumo familiar y mortandad de peces. Todo esto en las chacras contiguas a los campos cultivados con soja transgénica, en los cuales la maquinaria pulverizadora rocía las plantaciones prácticamente sobre la vivienda de los pobladores (ver diario La Mañana, 07-02-09).

Como si esto fuera poco, en la mismísima colonia Loma Senés las fumigaciones con agroquímicos en los campos sembrados con soja están afectando nuevamente a los pobladores. En los últimos días alrededor de veinte vecinos de la colonia están mostrando diversos síntomas de intoxicación con agroquímicos, como afectación en la piel -con la aparición de llagas como quemaduras- dolor de cabeza, dolor de garganta, irritación de ojos, náuseas, vómitos, y decaimiento.

CONSECUENCIAS PREDECIBLES

Lamentablemente, la política del gobierno de Gildo Insfrán en su intento por atraer capitales a la provincia, favorece ampliamente las oportunidades económicas de los empresarios, sin poner límites a su voracidad depredadora. Más aún, se asocia a ellos. Todo esto en desmedro de los campesinos, que resisten con su trabajo honesto, como única herramienta para sobrevivir.

Tanto en el orden provincial como en el nacional rige el mismo esquema: las grandes empresas dueñas de latifundios, apuestan a los cultivos transgénicos y emplean los avances tecnológicos, lo que acarrea a su vez un aumento de la miseria, concentración de la tierra, dependencia tecnológica de los productores, el desplazamiento silencioso de los pequeños que deben vender sus chacras, o alquilar terrenos ante la falta de oportunidades para producir.

Esta desigual batalla que enfrenta a los grandes empresarios y al poder político, por un lado, con los pequeños productores que sobreviven en el campo en condiciones cada vez más angustiantes, por el otro, no puede inclinarse a favor de estos últimos si no es con la unidad de las organizaciones obreras, campesinas e indígenas para terminar con la explotación y poner la tierra y los medios de producción al servicio de las necesidades humanas.


COMUNIDAD TOBA QOM “LA PRIMAVERA”: Tel.03717 15397544
MOVIMIENTO CAMPESINO DE FORMOSA –(MO.CA.FOR): Tel. 03717 435535 – 03718 15499236 - E-Mail: coordinacionmocafor@yahoo.com.ar
FERIA FRANCA DE PIRANE: Tel. 03717-463127 - E-Mail: feriafrancapirane@yahoo.com.ar
EQUIPO DE MUJERES CAMPESINAS: E-Mail: isarguello@yahoo.com.ar  - Telef. 03717 15689928

lunes, 9 de febrero de 2009

Pesticidas y alimentos: Nuevas condiciones comunitarias restringen el uso de pesticidas en la agricultura para reducir su impacto en la seguridad alimentaria

Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ

Imagen: Lynne Lancaster -
Los consumidores exigen cada vez más alimentos seguros, nutritivos, fáciles de almacenar, de preparar y disponibles durante todo el año y, además, a precios económicos. El grupo compuesto por frutas, verduras y hortalizas cada vez es más consumido, y su producción está asociada en la mayoría de los casos a procedimientos en los que está implicado el uso de pesticidas. Conocer y limitar los tratamientos que reciben y, a la vez, saber por qué se aplican, constituye una de las necesidades básicas. De ahí que la Unión Europea se haya movilizado en los últimos días para garantizar que su uso se hace con el menor impacto para la salud de los consumidores.

El término pesticida hace referencia a una amplia gama de productos químicos para la protección de los cultivos. Entre ellos destacan los insecticidas, que se usan para controlar a los insectos; los rodenticidas, cuya labor es vigilar a los roedores; los herbicidas, utilizados para eliminar malezas y, por último, los fungicidas, cuyo objetivo es acabar con los hongos y el moho. En la agricultura, los herbicidas son los productos químicos que más se usan. Un mal uso puede representar un gran riesgo para los consumidores, razón por la que se recomienda limitar la exposición a los alimentos o decantarse por el uso de alternativas menos peligrosas.

Aunque los pesticidas poseen importantes virtudes que hacen que su uso también sea necesario, la nueva normativa impuesta por la UE retirará del mercado las sustancias que se consideren "muy peligrosas", entre ellas las que se aplican a naranjas, limones, aceite de oliva u hortalizas, productos básicos de la dieta mediterránea.

Según la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) de Andalucía, los agricultores españoles ya han dado la voz de alarma y afirman que con estas medidas pueden sufrir pérdidas del 80% en sus cosechas. De acuerdo con el estudio previo de la Agencia Química Sueca, se prohibirán un total de 22 productos químicos. Sin embargo, desde la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) aseguran que el sector aún no sabe cuántas sustancias "van a estar afectadas".

¿Son tan malos?

Algunos de los pesticidas que se utilizan son productos químicos naturales, como el azufre. Además, ciertas plantas también producen niveles bajos de pesticidas naturales que les sirven para autoprotegerse contra los insectos u otras invasiones. Los agricultores usan productos químicos naturales y sintéticos según las necesidades que requieran para controlar las malezas, los insectos o las enfermedades. El uso de productos químicos representa un coste significativo de la producción agrícola y, por lo tanto, los agricultores tienen un incentivo para aplicar menos cantidad de pesticidas y hacerlo de forma más planificada. Cabe pensar que no los usan a menos que sepan que obtendrán beneficios en el producto, entre ellos, la calidad y seguridad.

Los pesticidas permiten producir con éxito algunos cultivos en áreas que sin su uso no sería posible cultivar. También son los responsables de extender el período de desarrollo de las plantas de manera que se aprovecha más eficazmente su rendimiento. Ayudan a incrementar la producción de materia prima, mantienen su calidad y, a la vez, el período de almacenamiento. Como en todo, el problema viene dado por su uso excesivo e incorrecto. Partiendo de la base de que son productos químicos y, científicamente probado, tóxicos, vale la pena hacer una reflexión porque también son necesarios para obtener unos alimentos de calidad y seguros.

Posicionarse ante los pesticidas no es fácil. El uso de productos químicos y su relación con la seguridad alimentaria continúa siendo una cuestión compleja. Las autoridades europeas intentan plantear las mejores soluciones para todas las partes implicadas, pero en muchas ocasiones la solución no satisface los intereses de todos. Por una parte, cada vez hay más consenso en la comunidad científica sobre el hecho de que pequeñas dosis de pesticidas y otros productos químicos pueden afectar negativamente al consumidor.

viernes, 6 de febrero de 2009

Yuyo, mentiras y veneno

por Graciela Cristina Gómez *

"Primero viene el desmonte, segundo la fumigación, después hongo a los chicos, granos,.. pastos naturales que se secan,.. aves que se mueren. ¿a quién le reclamamos?", (Campesino de Tres isletas, Chaco). (1)

Hoy las denuncias por agrotóxicos se multiplican y serán miles las que vendrán, hasta que por fin se escuche el clamor de los ambientalistas pidiendo la recategorización del glifosato. El grito de la tierra agonizando por la pérdida de nutrientes, la lucha de los enfermos ignorados por los medios al servicio de las "fabricas del espanto" y una medicina poco interesada en ahondar sobre disruptores endócrinos, negando la evidencia del daño que producen los plaguicidas. Mientras "las normas actuales solo tienen en cuenta el riesgo de cáncer, no toman consideración la vulnerabilidad especial de niños antes de su nacimiento y en las primeras etapas de vida, ni los efectos en el sistema hormonal, ignoran los efectos aditivos o interacivos de esas sustancias"(2).

Creer que es posible:

"La Presidenta ha firmado el Decreto Nº 21, por el que se crea una Comisión Investigadora sobre la utilización de agroquímicos. Se habilita una línea gratuita, y un mail para recibir cualquier tipo de denuncias o inquietud por parte de la población respecto de su situación sanitaria, en relación con los agroquímicos." (3)

La Comisión va a trabajar en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación, pero en conjunto, con otras áreas de competencias a saber:
- Secretaría de Ambiente y desarrollo sustentable, cuyo informe "El avance de la frontera agropecuaria" tiene aportes de una de las pocas voces con autoridad en el tema: el ingeniero agrónomo Walter Pengue, quien días atrás expresó: "Esta preocupación por la salud la tendríamos que haber tenido quince años atrás"(4)

- El SENASA ,que por fin se pondrá las pilas con el glifosato y nos dará un informe también sobre el endosulfán ,su actual uso en la Argentina a pesar de su prohibición en 55 países,incluida UE.(5)

-La Secretaría de Agricultura,ganadería ,y pesca (SAGPyA ), cuya pelea ficticia con Monsanto,por las patentes de soja RR , se inicia en 1996 mediante la resolución Nº 167,prosiguió luego con los maíces prohibidos en la UE, aprobados en 2007 por el mismo organismo,ignorando el principio precautorio.(6)

-El INTA ,que deberá definirse si se pone a disposición de la Comisión o sigue asociada a Basf con su mutagénesis inducida, y unificará criterios entre sus integrantes, cuya mitad afirma que "El suelo está subsidiando a los productores y al país",mientras la otra mitad no para de decir barbaridades en los medios ,cual mercenarios de Monsanto ,repitiendo que pertenecen al INTA,creyendo que eso los habilita a decir tantas sandeces.(7)

-El INTI ,que nos dará un informe de sus tantos "servicios", transporte de sustancias peligrosas y cómo realizar un estudio de impacto ambiental "real"… ya que el último "Botnia no contamina", no convence.(8)

No hay peor ciego que el que no quiere ver:

¿Escucharán realmente a las Ongs, únicas consustanciadas en el tema, que no mienten y cuya evidencia empírica acalla cualquier teoría o informe maquillado?
¿Tendrán en cuenta investigaciones realizadas por la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL, que ya en 2006 indicaban que hay "asociaciones positivas entre niveles de pesticidas organoclorados en el tejido adiposo mamario y el consumo de grasa animal y pescado de río?".(9)

El informe de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR,que advierte que el glifosato, fue erróneamente catalogado como toxicológicamente benigno, tanto a nivel sanitario como ambiental,"la revisión toxicológica del glifosato conducida por un equipo norteamericano de científicos independientes (Northwest Coalition for Alternatives to Pesticides) indicó efectos adversos en todas las categorías estándar de toxicología: subcrónicos, crónicos, carcinogenéticos, mutagénicos y reproductivos".(10)

La Investigación del Hospital Italiano de Rosario, que afirma que "Existen relaciones causales de casos de cáncer y malformaciones infantiles entre los habitantes expuestos a factores de contaminación ambiental, como los agroquímicos".(11)

Por nombrar sólo algunas voces de nuestra provincia, que daban señales a oídos sordos.
Lo que lleva a mi entrañable amigo Rodolfo Páramo, pediatra de Malabrigo a repetir incansablemente "Hay que darle pelea al abuso de los agroquímicos".

¿Trabajaran en conjunto todos en el marco del Consejo Federal de Salud, o sólo es una utopía?
La Comision dice que trabajará también con los casos que ya están judicializados o aquellos que surjan por parte de la población como inquietud o denuncia.

Daños colaterales:

Costa las Masitas, Entre Ríos, entre mayo de 2003 y enero de 2007 fallecen 3 niños (de 2, 7 y 8 años) por exposición directa al glifosato. Marzo de 2004, en el Hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba muere un hombre de 32 años. Había estado fumigando un campo con una mochila. En la misma fecha en Villa Libertador San Martín, Entre Ríos, muere un joven policía, familiares denuncian que se debió a la exposición a pulverizaciones con Fenitrotion y Endosulfán . Tambien ése año en Piray, Misiones, fallece una niña por linfoma No- Hodgkin,por exposición reiterada al glifosato ¿Tendrán en cuenta los ignorados de toda la provincia de Santa Fe, donde se cuenta con precisos datos de bebes nacidos con malformaciones en Malabrigo y San Cristobal ?(12)